Por Alex Ordenes,Sommelier Conseil.
Una nariz muy exuberante, de un carácter muy puro, extremadamente intenso, con claras notas florales, tipo jazmín, azahar, más nítidas notas a litchi y algunos frutos tropicales tipo maracuya y mango.
También no podemos dejar de mencionar intensas notas cítricas, tipo cáscara de limón verde y algo de caramelo, que aparecieron con la oxigenación del vino en la copa.
En el paladar resulto de una deliciosa acidez, muy fresco, con mucha tipicidad de la uva.
Las notas tropicales se percibieron aun con más claridad en el final de boca, en gran equilibrio con el resto de elementos y en un estilo muy moderno.
Un Sauvignon de gran nivel.



Tengo una botella guardada de este sauvignon blanc de Garcés Silva en la nevera. No es la primera vez que lo pruebo, pero quiero volver a él para comentarlo con más actualidad.
Sin embargo, creo que el alcohol le roba mucho protagonismo a este vino. Prefiero la mineralidad que las notas tropicalonas. Pero bueno, luego de probarlo podré reafirmar algunas cosas. Eso sí, me gustó bastante lo primero que hizo Amayna.
Leí también en otro post sobre el pinot de Amayna y creo que equivocaron el camino: demasiada madera y sobremadurez de la fruta. Hay que ser más delicados con los pinot. Todavía no hay ningún pinot en Chile que logre un sorbo de carácter, si quiera.
Coralo
Finalmente abrí el sauvignon blanc de Amayna. Lo probé en dos tandas hoy y ayer, ya que me encontré con un vino pesado, apretado y pensé que podría haber mejorado, se podría haber abierto un poco más en 24 horas. Al final aquello no aconteció.
Comenzó con una nariz un tanto salina y algo yodada, mostrando además un lado floral, como de violetas, muy suave. Cuando comienza abrirse aparecen las frutas tropicales como la piña y toques de maracujá. En boca es pesado, denso, con un alcohol de 14,5 demasiado desde mi punto de vista para un sauvignon blanc. Innecesario. El alcohol y su pesadez terminan por cansarme. Extraño un poco más de frescor, un vino más liviano, pensando en un buen aperitivo.
En algún momento pensé en decantarlo, pero se pierden los aromas primarios, esas sutilezas que nos entrega el sauvignon blanc. Este Amayna empezó bien, pero como ya dije me cansó muy rápido. A quienes gustan de estos vinos gordos, recios y alcohólicos, esta es una oportunidad.
Coralo