En la empresa donde trabajo se organizó un seminario internacional. Alguien dio la idea de regalar a los expositores un vino nacional. Se dijo un tradicional Cabernet Sauvignon, pero uno de los gerentes dijo no, mejor un Carmenere. Lo que me pareció fantástico, pues es nuestra cepa emblema. El elegido fue un 1865 de Viña San Pedro. (No estaba entre mis recomendados, pues no lo he probado, pero debiese ser muy bueno).
Finalmente se grabo una copa de degustación se compró una muy buena botella y se grabó la típica caja de madera. Otra ocurrencia, fue colocarle una etiqueta colgada del cuello que contara sobre la leyenda de esta cepa.
Lo malo fue que en los almuerzos organizados en un hotel de renombre se pidió esta cepa en todas las mesas, cosa que no cumplieron y sólo la pusieron en la de quien hizo la solicitud. Qué mal!!! Un hotel debiese empatizar con esta causa y apoyar el reconocimiento del Carmenere como un producto que renació en Chile y donde es muy bien producido. Un argentino jamás perdería esa ocasión con su Malbec.
Con esto quisiera propornerles a todos quienes tengan la opción de recomendar regalar Carmenere, sobre todo en caso de que a su empresa lleguen inviados internacionales…nada perdemos y mucho podemos ganar como país vitinicultor.








La verdad es que estas ...
La verdad es que estas cosas suelen pasar. El hotel intentaría quedar bien, sin pensar en consignas, que por oto lado, son los organizadores los que tendrían que haber previsto. La uva Carmenere produce muy buenos vinos, y sí es una lástima que no se promocione más, porque sería una magnífica punta de lanza de los vinos chilenos en el exterior